Un respiro en el parque Richelieu
A dos pasos de las calles perfectamente ordenadas de la Cité Idéale, el Parque de Richelieu es un soplo de aire fresco. Aquí se respira el rigor del Cardenal, con un trazado heredado de los jardines clásicos que revela vastos caminos rectos, hileras de árboles que estructuran el espacio y amplias praderas donde tomarse su tiempo. Siguiendo estas perspectivas, podrá seguir los pasos de la antigua finca del Cardenal de Richelieu. Los carteles explicativos, el relieve del terreno y los vestigios (invernadero, antiguo picadero de caballos, bodegas, entrada principal, trazado del canal, etc.) recuerdan la presencia de su desaparecido castillo.
Si le apetece hacer una pausa, el lugar se presta perfectamente a un paseo tranquilo. Leer en un banco, observar los notables árboles, explorar los canales y espejos de agua… Es un lugar accesible, tranquilo y espacioso que completa la visita de forma natural. Esta burbuja de calma y verdor se hace eco del rigor y la simetría de la ciudad diseñada por Cardinal.