Paseando por las calles de Tours
Lo mejor de visitar Tours es que puede dar rienda suelta al placer de perderse. Sus paseos pueden llevarle a descubrir los magníficos jardines de la ciudad, el Jardin des Prébendes d’Oé (galardonado con el sello «Jardin des Pr ébendes» en 2004) y el parque y los jardines del Château d’Azay-le-Ferron (galardonados con el sello «Jardin des Prébendes » en 2011). Son verdaderos remansos de paz en los que relajarse. Después, puede seguir explorando con una visita a la catedral de Saint-Gatien, obra maestra del arte gótico flamígero, cuyas vidrieras y arquitectura le maravillarán.
Por último, pasee por la plaza Plumereau, en el corazón del casco antiguo de Tours. Con sus casas de entramado de madera y sus animadas terrazas, es el lugar ideal para impregnarse del ambiente único de la ciudad.